Lunes 23 noviembre 2009 1 23 /11 /2009 20:03

Éste cuento lo hice con Brenda V, el año pasado, nos divertimos mucho escribiendolo. Así que espero que les guste. 

  Una tardecita uno de los inspectores muy enojado llega a la comisaría. A los pocos minutos llegan detrás un montón de personas, todos querían hacer alguna denuncia.
En especial doña Alicia, que se había peleado con el carnicero porque le vendió carne muy dura:
-Usted es un canalla. ¿Cómo no se le cae la cara de vergüenza?
-Callese vieja rezongona, me roba la carne ¡y después pretende que sea la mejor!
-¡Callese usted, carnicero! Si soy una de los pocos clientes que tiene, si con esa cara...
-¡Ah, ah, ah! Yo tengo nombre, soy Tito, ¿y usted me dice a mí, que mi cara es fea? ¿No se vió en un espejo? ¡Esos ruleros le estiran las arrugas!
-¡Hagan silencio todos!- dijo el inspector
  Ésto se había convertido en un caos. El pobre del inspector no sabía qué hacer, lo único que pensaba era qué hacía Bénito Paez con todo lo que cobraba ¡Si no hacía nada!, sólo sentarse y ver volar los mosquitos.
  No obstante, llegó doña Carmela, toda enojada porque su marido la engañaba con Paola, una de las chicas más lindas del pueblo, para el colmo, maltrataba a la pobre,  éste don Juan tenía cuarenta años y se metía con chicas de veinticinco.
-Juan no te quería denunciar, ¡pero me sacaste de mis casillas!. Ya estoy harta de que me maltrates y encima me engañes con cualquiera. ¡Sos un picaflor!
-¡Si me alcanza para vos y otras chicas! No tenes que ser egoísta...
-¡Sí Carmela!¡Hacele caso a don Juan!¿No ves que esta cansado de ver tu cara redonda?- opina Tito, el carnicero
-¡Ésto es un asalto! ¡arriba las manos!-
  Doña Alicia se desmaya y tiembla el suelo, don Juan aprovecha la confusión para calentarle la pava a Caridad (la hija de Alicia), Carmela muy enojada abraza al ladrón para darle celos a don Juan. El ladrón, confundido, en un principio la abraza, pero enseguida le apunta con el revolver y la toma de rehén.
  El inspector envía un mensaje por telégrafo al comisario Barrabá. "tutú, tutú, tú, tú, tú, ¡Necesitamos ayuda!". Simultáneamente, entra en la comisaría Benito Paez, y observando el conflicto dice:
-¡Doña Alicia deje  de robar carne! Y cuando lo haga, al comerla... ¡no pida un milagro! Por un lado, usted Tito ya sabemos que es un malandrín que le quita las vacas al estanciero, así que deje de hacer tanto circo ¡por cuatro kilitos locos de carne! Por otro lado mmm... qué raro que no este el estanciero ¡de lo que se salvó inspector!- el jefe de policía tan entrometido como mal intencionado, siguió diciendo, a fuerza de un suspiro- Carmelita, Carmelita... ¡usted ya está viejita! atelo a su "don Juan" para que no se le escape, y usted don Juan acerquece- dandole una palmada en la espalda en el oído le dice -si va a hacer algo que no se note. ¿Otra vez estas robando Carlitos? ¡Qué vergüenza! Pobre tu santa madre... ¡Ahora sí, se van yendo todos!
Cuando la delegación estuvo vacía, Benito Paez le acercó al inspector una aspirina. Sacó un maso de cartas y le dijo:
-¿Jugamos un truquito?
-Bueno, pero no proteste cuando le gane, ¿por qué jugamos? ¿por dos vacas del estanciero, le parece bien?
-No, no,no, ya se las llevó todas don Tito, mmm... ¡bastante timbero resultó ser! ¿eh?



Por üjâjâ - Publicado en: cuento - Comunidad: Escritores amateur
Escribir un comentario - Ver los 1 comentarios - Recomendar
Volver a la página principal

Crear un Blog

Perfil

Presentación

Enlaces

Categorías

Calendario

Febrero 2010
L M M J V S D
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
             
<< < > >>
 
Crear un blog en es.over-blog.com - Contacto - C.G.U - Reportar un abuso - Artículos más comentados